Crítica

Pancho López, las mil caras de la corrupción y la mentira

  • También se dice sorprendido por la actitud de sus compañeros y niega diferencias con ellos, hasta antes de esta fecha; sin embargo, lo cierto es que nunca ha tenido el control del cabildo.
  • En esa ilegalidad mantuvo el edil a sus compañeros, quebrantando todos los días la Ley General de Contabilidad Gubernamental y seguramente, ésa es la razón por la que los ocho regidores y sus colaboradores cercanos le perdieron la confianza.
  • Otra revelación surgida de la trifulca es la intención del alcalde de heredar el pago de los laudos al edil entrante, los cuales suman 234 millones de pesos, a causa varios fallos emitidos por el TCyA.

 

La trifulca escenificada el pasado viernes 13 octubre entre varios integrantes del cabildo, personal de logística y elementos policiacos de Nacajuca, es la purulencia de una herida provocada por los aires de grandeza del alcalde, Francisco López Álvarez.

Confirma además su distanciamiento con la militancia y la dirigencia del Partido Acción Nacional que le dio cobijo cuando decidió traicionar al PRI, en aras de convertirse en presidente municipal, y saca a flote su creencia de que puede manipular la ley, al pueblo y a los medios de comunicación con sus falacias y ocurrencias.

Los regidores Deyoce Hernández López, José Jesús Reyes Torres, Loyda Rivera Javier, Eleuterio de la Cruz Sánchez, Martha Jaqueline Méndez Iduarte, Javier Alejandro Silván Jiménez, Walter de la Cruz Esteban y Carlos Alberto Coutiño Ocaña, finalmente actuaron en consecuencia tras varios meses de soportar la actitud arbitraria y déspota con la que su alcalde se conduce.

Los golpes entre ambos bandos y el encarcelamiento de un regidor a raíz de esos hechos, tienen por supuesto dos excusas. La del alcalde y la de sus detractores.

Empero el punto central es la reorientación de 8 millones 244 mil 501 pesos del presupuesto 2017, realizado por los regidores disidentes, con el fin de que sean destinados para el pago a extrabajadores municipales, quienes ganaron el laudo contenido en el expediente 123/ 2008.

Cabe destacar que el regidor José Jesús Reyes Torres aparece como uno de los beneficiarios por este fallo judicial con casi dos millones de pesos, toda vez que años atrás demandó al ayuntamiento después de haber sido despedido injustificadamente por una administración pasada.

Por su parte, el edil alega que si paga dicha cantidad, entonces se vería obligado a recortar el presupuesto destinado a los servicios municipales y a despedir personal.

También se dice sorprendido por la actitud de sus compañeros y niega diferencias con ellos, hasta antes de esta fecha, sin embargo, lo cierto es que nunca ha tenido el control del cabildo.

Apenas unos meses de iniciada su administración, varios de ellos se negaron a apoyar sus decisiones. Una de sus acciones recurrentes fue el no firmarle las órdenes de pago.

Así ocurrió con la 1816 y 1817 fechadas el 2 de mayo, con las que justificaría más de un millón y medio de pesos ($1 61 7,698.33) gastados para el festejo del día del niño.

Aunado a estas irregularidades, las autoridades fiscales no encontraron el acta de adjudicación directa, ni las cotizaciones, además el proyecto no se localizó en ninguna acta de cabildo, en el momento de la revisión.

Esta anomalía pudo resolverla hasta julio, cuando le envío el Órgano Superior de Fiscalización los oficios: CM/001 89/201 7, CM/001 99/201 7 y CM/203/201 7, fechados los días 4, 11 y 19 siguiente, respectivamente.

A través de ellos anexó la documentación faltante e informó que se había iniciado el procedimiento administrativo y de responsabilidad número CMN-P.A.-001 0/2017, contra de los directores de administración Romelia Guadalupe Ocaña; programación, Reina Isabel Córdova Madrigal; finanzas, Alfonso de la Cruz de los Santos y el secretario municipal, Ricardo Hernández Hernández.

En el festejo del día del maestro, erogó más de dos millones pesos ($2 124,004.47), aquí también las órdenes de pago 1875, 1066, 1068, 1069, 1552, 1804 presentaron las mismas irregularidades.

Así ocurrió en la adquisición de instrumentos musicales para la casa de la cultura (en este proyecto, además no hubo resguardo ni vales de entrada y salida de almacén) y en la celebración del día del niño, en la que se gastó $1 617,698.33.

En todos esos casos tres fueron las constantes: 1. No se encontró el acta de adjudicación directa ni las cotizaciones. 2. El proyecto no se localizó en acta de cabildo y 3. Carece de firma de los regidores.

En esa ilegalidad mantuvo el edil a sus compañeros, quebrantando todos los días la Ley General de Contabilidad Gubernamental y seguramente es la razón por la que los ocho regidores y sus colaboradores cercanos le perdieron la confianza.

Francisco López miente con todos los dientes, es él quien ha dilapidado el presupuesto. Hoy que la trifulca hizo evidente que lo han abandonado sus aliados, intenta manipular la información en su favor, pero no puede, simplemente porque la razón jurídica sobre el laudo la poseen los demandantes.

Tan es así que la deuda fue reconocida por el juez León Darío Morice López, quien resolvió que la sesión realizada por los ocho regidores, el cuatro de octubre (días antes el conflicto), en donde aprobaron la modificación presupuestal causante de la discordia, es jurídica e institucionalmente valida.

Es más, ordenó al Congreso y la Secretaría de Planeación y Finanzas del estado su intervención inmediata, aprobando la adecuación presupuestal del ejercicio fiscal 2017 de Nacajuca.

Un ordenamiento que seguramente saldrá a favor de los trabajadores, tal y como ha venido sucediendo en otros casos.

Otra revelación surgida de la trifulca es la intención del alcalde de heredar el pago de los laudos al edil entrante, los cuales suman alrededor de 234 millones de pesos, a causa de varios fallos emitidos por el TCyA.

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Podrá decir misa, pero en la recta final de su gobierno tendrá que negociar con sus detractores, en los que se encuentra el dirigente estatal del blanquiazul Francisco Castillo Ramírez, quien desde meses atrás, no le contesta el celular, ni asiste a los eventos políticos que realiza.

A la par deberá comprobar el correcto uso del dinero utilizado en varios proyectos, los cuales realizó teniendo la resistencia de regidores y la falta de pericia de sus directores de área, quienes deberían ser sancionados severamente porque son parte del desfalco a Nacajuca, sobre todo, Romelia Guadalupe Ocaña.

Todos han contribuido para el desastre financiero, muestra de ello es que con el dinero proveniente de los ingresos de gestión, el alcalde compró zapatos escolares a alumnos de nivel preescolar y primaria, con importe de $6 149,653.04; empero no existen las actas de entrega de donación a los beneficiarios.

La orden de pago número 4635 de fecha 30 de diciembre del 2016 carece de firma del propio contralor municipal, Miguel Atila Pérez Casanova, cuya función es ser garante de la transparencia y el buen uso de los recursos financieros del municipio, mientras que la solicitud no fue avalada por el director de DECUR, Homero López de Dios.

Increíblemente, con fecha del 2 de agosto de 2017, envío el oficio número CM/00226/2017, fechado el 2 de agosto de 2017, con las que presentó la lista de las escuelas y alumnos a las que supuestamente beneficiaron.

Sin embargo, el acta de donación la anexan nuevamente sin el aval del contralor, ni con copia de la credencial de elector del padre o tutor, ni el acta de nacimiento y la CURP del alumno beneficiado.

Ante el embrollo, finalmente fingió el inicio de un procedimiento administrativo de responsabilidad (número CMN/P.A.-022/201 7) en contra del director de finanzas, que consistió en una sanción administrativa de apercibimiento privado (un regaño en lo oscurito); afortunadamente el señalamiento quedó vigente.

Francisco López tiene mil caras, y en todas ellas refleja la corrupción y la mentira.

Con las órdenes de pago 4454, 4641, 4647, 4652, 4656, 4456, 4682, correspondientes al primer informe de gobierno 2016, Miguel Atila siguió con su comportamiento irresponsable, al que se le sumaron los directores de Programación, el de Obras, Ordenamiento Territorial y Servicios Municipales, así como el primer síndico de Hacienda.

Lo mismo hicieron en la adquisición de radios y equipos de comunicación para el personal que labora en las distintas comunidades, además no anexaron los resguardos y la solicitud de recursos.

En la compra de impresoras, computadora, switch y disco duro para la Dirección de Finanzas (póliza de egreso 146, orden de pago 539 de fecha 31 de marzo de 2016); así como una bomba de medio caballo HP eléctrica trupper para la planta purificadora en la zona conurbada de Bosques de Saloya, no presentaron resguardo con su número de inventario, evidencia fotográfica y vales de entrada y salida de almacén (no se sabe, dónde están esos productos).

Resulta injusto que a pesar de que todas esas fallas, el edil sólo haya ordenado sancionar a sus directores con un simple “apercibimiento privado”. Una farsa.

En suma, cuando Francisco López afirma que el pueblo es primero antes que los intereses personales, en realidad se mofa de todos, porque se observa que nunca pudo ponerse de acuerdo con los demás integrantes de su cabildo.

Por eso el programa operativo anual (POA) fue modificado severamente sin que alcanzarán acuerdos importantes en favor del pueblo, muestra de ello es precisamente el zafarrancho. Vanguardia.

 

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